¿Influyen los sondeos electorales en el resultado de las elecciones?

Muchos ciudadanos responderían con un “no” rotundo a esta pregunta tan directa, pero lo cierto es que en parte si que influyen, quizás en un porcentaje que no se puede considerar importante, pero cuando hablamos de elecciones cada porcentaje, por muy ínfimo que parezca cuenta. Un voto más o un voto menos puede significar un escaño más o un escaño menos, y un escaño más o un escaño menos puede significar un cambio radical en la configuración del Gobierno entrante en parlamentos, asambleas y plenos de ayuntamiento de toda España.

Los sondeos influyen, y eso al legislador no se le escapa, y por ello existe la prohibición de publicar, que no realizar, sondeos electorales en los 5 días anteriores al día de las elecciones que viene reflejado en el punto 7 del artículo 69 de la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de Junio, del régimen electoral general

 

 

¿Cómo influyen los sondeos electorales en las personas?

 

influencia

Tiene que ver con el cambio de actitud que suelen tener ciertas personas cuando hay cambios en su entorno que por diferentes razones como empatía, interés o el sentimiento gregario, suelen tomar decisiones que en otras condiciones no tomarían. Hay 2 reacciones que suelen darse ante la publicación de las estadísticas de intención de voto en las elecciones: el efecto Bandwagon y el efecto Underdog

 

 

 

Efecto Bandwagon
bandwagon sondeos electorales
Carromato Bandwagon

También llamado “efecto arrastre” o “subirse al carro”, tiene que ver con el oportunismo, tiene que ver con la probabilidad que existe de que una persona haga una determinada acción porque una mayoría lo hace. Centrado en las elecciones se traduce en que hay personas que votan a aquellos candidatos que piensan que van a ganar, muchas veces sólo por el sentimiento ganador que puede tener después, también por el comportamiento gregario del ser humano de hacer lo que hace una mayoría.

La palabra Bandwagon es la que denomina a un tipo de carruaje que lleva encima a una banda, y su uso en política se remonta a la época de Abraham Lincoln, cuando en la campaña electoral del 1848 iban de por los Estados del Norte intentando sumar apoyos a su causa, su bufón personal y payaso de circo Dan Rice iba invitando a muchos “subirse al carro” del favorito a ganar las elecciones.

Este comportamiento, lúdico y con significado, tuvo 2 grandes elementos que se siguen utilizando hoy en día, el efecto Bandwagon relacionado con la publicación de sondeos, y las caravanas de coches durante la campaña electoral con música por diferentes lugares invitando a otros a sumarse a la misma.

 

 

Efecto Underdog

Al igual que el anterior, este efecto está muy estudiado en psicología y en sociología. Este se produce por el efecto contrario al Bandwagon, en este caso tiene que ver con la solidaridad con el débil, con el que siempre pierde. Se produce dentro de un clima de simpatía por las causas perdidas. 

Este efecto suele provocar que los candidatos que tienen menos posibilidades de ganar tengan un incremento de lo que marcaban los sondeos por ese sentimiento de simpatía provocado precisamente por la certeza del votante de que esa opción no ganará.

 

 

En resumen

El efecto Bandwagon tiene que ver con todos esos votos que se obtienen de personas que han elegido una opción porque cree que ganará y desea sentirse partícipe de esa victoria, o simplemente para sentirse unido de alguna manera a una mayoría. Y por el contrario, el efecto Underdog se produce en aquellos votos que se obtienen de personas que están seguras de que esa opción política no tiene ninguna posibilidad de ganar.

Es evidente que ambos efectos se traducen posteriormente en estategias electorales de los partidos políticos, utilizando herramientas para optimizar esos efectos en la psicología humana. Uno de ellos son las encuestas y sondeos electorales. De hecho, muchos de los sondeos que vemos en los medios, a veces contratados por los partidos políticos o por esos mismos medios de comunicación, generalmente con algún tipo de adscripción o simpatía por uno o más partidos, suelen hacer lo que se llama mediáticamente “maquillar” o “cocinar” los datos, que no es otra cosa que ofrecer una serie de estadísticas que no se corresponden a la realidad, de esta manera intentar optimizar al máximo la incidencia en el ciudadano. Hay sociólogos que afirman que “maquillar” las encuestas es un término despectivo, y que lo que se hace en algunos casos es añadir una serie de “correctores” a los datos principales basados en simpatía al cabeza de lista, posible relación con las siglas o de sus familiares, etc.

Hace poco he podido ver como una formación política que suele quedar 3º o 4º en un determinado ayuntamiento o comunidad autónoma, situada estratégicamente en un 2º puesto en un sondeo publicado en un medio de comunicación, casi en empate técnico con la 1ª fuerza, en un determinado sondeo de algún medio de comunicación, de tal manera que parezca que tiene posibilidades teóricas de ganar. Sin embargo, en “Petit comite” desde esa misma fuerza política saben que como mucho pueden volver a aspirar a un tercer puesto, pero al ver el sondeo así parece que se intenta estimular al votante que está cansado de la opción política en el gobierno y 1º en los sondeos, a que elija a esta opción política que está en 2º lugar porque está en empate técnico con el 1º. 

 

 

Incidencia real de estos efectos

Muchos autores especialistas en comunicación política defienden que, aunque estos efectos existen, la influencia en las personas de los sondeos, maquillados o no, se neutralizan. Es decir, que probablemente haya un mismo número de personas que votan al carro ganador, como quienes votan a una opción política por lástima porque no tiene posibilidades. Y que además se produce en un porcentaje de la población muy pequeño. Sin embargo, parece ser que los que se apuntan al carro ganador son más de los que votan a la opción perdedora en relación con estos efectos en las personas.

Hay que recordar que aunque cada persona tiene un voto, y que cada voto cuenta, analizando un poco las elecciones andaluzas de marzo de 2015 comprobamos que en la provincia de Almería el partido Ciudadanos estuvo a 720 votos de arrebatarle un escaño al PSOE, el partido vencedor. Y que en la provincia de Huelva, la formación Podemos le faltaron 1217 votos de quitarle otro escaño a la formación de Susana Díaz, lo que implica que el PSOE de Andalucía que pudo perder  2 escaños, pasando de 47 a 45 por 1937 votos. Que aunque en este caso parece que no era viable, una coalición podría haber apeado al PSOE del poder en Andalucía aunque tuviese mayoría simple, recordemos que el la última legislatura fue el PP con 50 escaños el que ganó las elecciones en Andalucía, sin embargo Gobernó el PSOE en coalición con IU.

Los sondeos se publican por un lado, por el derecho a la información que tenemos lo ciudadanos y como un producto periodístico más, pero también existe la posibilidad que estos estudios se “cocinen” y se “maquillen” para falsear la realidad con el objetivo de provocar ciertos efectos en el electorado. La manipulación de los sondeos y encuestas es algo extendido, Alfonso Guerra aconseja “desconfiar” de ellos, él recuerda que en 1972 creó un instituto de estudios electorales, y que desde entonces desconfía “mucho” de este tipo de estudios, y que de todas las encuestas las que publica en su revista, es de las menos maquilladas.

Actualmente, con las nuevas herramientas que existen y la multitud de medios, los diferentes sondeos que se publican suelen ser muy similares, y maquillar demasiado unas cifras se nota mucho al compararlo con los demás sondeos, pero aún así se hace. Los argumentos que se esgrimen es que esas diferencias tienen que ver con el error que tiene la muestra que han utilizado. A veces se publican sondeos y encuestas a la carta en medios de comunicación, incluso inverosímiles realizados de un día para otro y que intentan justificar ciertos actos dentro de una formación política, como el descabezamiento de una federación autonómica desde la sede central de Madrid durante una noche, y al día siguiente por la mañana sale en el diario EL PAÍS se publica que el PSOE se coloca en cabeza gracias a la destitución de Tomás Gómez, increible, pasa de un día para otro, exactamente unas 2 horas después de que Tomás Gómez sea destituido, de la 3ª posición a ser el 1º. Sondeo que evidentemente ha llamado la atención de otros medios como VOZ POPULI o LIBERTAD DIGITAL

Por muy pequeña que sea la influencia de los sondeos electorales en las personas, un poco si que tienen, lo suficiente como para que el legislador esté atento ante los mismos, por si acaso la Ley Electoral española prohíbe la publicación de estos sondeos en los 5 días anteriores al día de las elecciones, eso no quita que se sigan haciendo sondeos, de consumo de los equipos electorales y estratégicos de las diferentes formaciones políticas. Se está utilizando como un medio de propaganda más, como lo pueden ser las ruedas de prensa, mensajes en redes sociales, o incluso el manido y artificial beso al niño o niña de turno, con la intención de dirigir el voto en uno u otro sentido.

Y por último, nunca hay que olvidar que un sondeo o una estimación de voto no son datos absolutos de nada, son aproximaciones basadas en encuestas a un grupo de personas, una muestra concreta, que da un error por el tamaño de la muestra, y también porque simplemente hay gente que miente en las encuestas.

 

 

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Hafimel

Desde 1999 trabajando en comunicación. Licenciado en Publicidad y RRPP por Universidad de Málaga, Técnico Superior en artes plásticas y diseño, especialista en gráfica publicitaria. Especialista en SEO, SEM, PPC, gestión de redes para Pymes. Instructor ECDL. Dirección de comunicación, marketing online, marketing educativo, marketing gastronómico. Diseño y producción publicitaria.

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